Hablando de futbol. Tips para padres

Hablando de futbol. Tips para padres

Cuando se trata de nuestros niños toda precaución es poca y no solo en el futbol, también en cualquier otro deporte, debemos estar atentos a la manera como será impartida la disciplina deportiva a nuestros hijos.

¿Está mi hijo en buenas mano?

No escatime en conocer acerca del club, su trayectoria y capacitación de los entrenadores.

Exigirle a las instituciones, equipos, escuelas, entrenadores y monitores sus credenciales, licencias y/ o cursos que lo avalen como profesional o capacitados en la materia, sobre todo para trabajar con niños. Recuerde que un jugador o ex jugador de futbol profesional no es, por descarte, un entrenador como tal.

 

Pregunte acerca de cuáles son los requerimientos de su hijo de acuerdo a su edad. Sepa el porqué de cada uno de ellos y verifique que se cumplan

Específicamente en el fútbol menor nuestros hijos deberían practicar en un entorno adecuado a sus necesidades fisiológicas y biológicas. Comenzando por las medidas adecuadas del campo adaptadas a sus características físicas y a su edad (3vs3,5vs5,7vs7,9vs9,11vs11),  pasando por las dimensiones del balón  (nro. 3, 4 ó 5) y no menos importante serán los zapatos: de goma, micro tacos o tacos, dependiendo la superficie en la que se vaya a practicar el deporte rey o sus derivados, bien sea: sala, tierra, piso, pista, cemento etc.

 

Sin presión.
¿Cuándo mi hijo debe jugar, participar y/o competir?

Antes de plantearnos la participación del niño en partidos como tal, verifiquemos estos tres puntos:

  1. Que el chico esté en el grupo adecuado, según sus cualidades y fundamentos técnicos (bien sea iniciado, regular o consolidados),
  2. Un debido seguimiento y análisis de la evolución del chico con pruebas, resultados, observaciones y correcciones.
  3. El mutuo acuerdo entre las tres partes Entrenador, Padres y/o representantes, niño; en la decisión de participar o no. Pero aun así, tome en cuenta especialmente la decisión del  niño y en cualquiera de las opciones (si/no) ocúpese de dar el respaldo necesario.

Si cumpliendo o no con los requisitos anteriores su niño decide no participar, será importante no presionarlo. Competir debe ser su propia elección. Hay algunos niños que solo prefieren entrenar y no competir, a veces ellos mismo detectan e indican con su negativa de competir que algo anda mal en el entorno en el momento que se llevan a cabo los partidos oficiales. Examine las siguientes causas:

-Miedo escénico o al público,
-Miedo al árbitro,
-La algarabía de las gradas o tribunas, presión del entrenador, presión de los padres, presión de los compañeros, etc. Cualquiera de estos aspectos puede llevar al niño al abandono prematuro del deporte más hermosos del mundo.

 

¿Qué le proporciona a mi hijo el fútbol?

Los beneficios de la práctica del futbol abarcan contextos como el social, psicológico, físico.

A nivel social y psicológico:

-Igualdad, interpretación de códigos, seguimiento de instrucciones, respeto, repetición, hábitos y valores, responsabilidad, disciplina.

-Desarrolló de la personalidad, trabajo en equipo, comienzo, desarrollo y final de las etapas (temporadas, partidos, entrenamientos).

-Asimilación y aceptación de las derrotas, empates y victorias como parte del juego. Todos estos aspectos son fundamentales para desarrollarse en múltiples escenarios de la vida diaria. Entonces el fútbol, te prepara para la vida.

 

En el aspecto físico:

-Salud y bienestar físico, segregación de endorfinas, oxigenación de la sangre y el cerebro, estimulación del crecimiento de músculos tendones y huesos, estimula el funcionamiento de los órganos.

-Coloca al sistema respiratorio como protagonista en sincronía con el sistema nervioso, realizando ejercicios neuromusculares y de toma de decisiones rápidas mientras ejecuta movimientos de acordes a situaciones cambiantes.

Valores como Respeto y Tolerancia, tienen cabida en el futbol.

Desde considerar al árbitro como máxima autoridad y comprender que sus decisiones son humanas, no siempre acertadas, que pueden influir en el resultado final de un partido, hasta el autogol de un compañero, son situaciones que desarrollan en el niño la comprensión de las características humanas en sus semejantes, desarrollando el respeto, la tolerancia y la compasión. Siendo empático al tener la capacidad de colocarse en los zapatos del otro en situaciones similares. Todos estos aspectos propician el verdadero disfrute del deporte.

Por: Javier A. Godoy

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