Ser Líder está de moda

Cada día nos ocupamos de llevar más y más bienestar a nuestras vidas. Por esa razón las organizaciones cada vez más se ocupan de llevar a su componente humano herramientas que les permitan una mejor convivencia en el área laboral, como una forma de elevar el nivel de satisfacción de su patrimonio humano.

De allí que se toque el tema del liderazgo como uno de los componente esenciales en las organizaciones eficientes y exitosas.

Pero, ¿qué es un líder?

El líder es aquella persona capaz de influir, inspirar e incluso guiar a un grupo de personas. El liderazgo no tiene que ver con la posición jerárquica que se ocupa: puedes ser el jefe de un grupo y no ser su líder o, por el contrario puede ser el líder sin ser el jefe.

Las buenas noticias es que todos podemos ser buenos líderes y además en muchos ámbitos de nuestra vida: equipos de trabajo, como padres, en equipos deportivos, organizaciones políticas, etc. He aquí algunos puntos que debes tomar en cuenta:

1.- La acción vale más que mil palabras: Actúa como deseas que los demás actúen con respecto a las metas que quieren como agrupación alcanzar, sean estas profesionales, deportivas, familiares, políticas, etc.

2.- Comunícate de manera clara, explícita y respetuosa: Asegúrate bien de que tus compañeros te comprendan, asegúrate también de comprender sus aportes que ofrecen a proyecto en común. Escuchar para un líder es fundamental.

3.- Valida y reconoce los aportes de los miembros de tu equipo: La humildad, lejos de achicar, engrandece y te da el aura de confianza y honestidad que el equipo necesita para expresar sus ideas sin el temor de que sean presentadas por otros como propias. Para un líder, en su equipo todas piezas son valiosas. Asegúrate de solicitar ayuda cuando lo necesites

4.- Pon límites y muéstraselos a tu equipo: así las reglas del juego siempre estarán claras. Si, aunque parezca duro, los líderes ponen límites sin perder el respeto y valoración hacia el equipo.

5.- Mantente siempre motivado e informado con respecto al proyecto que tienes en manos. Si no crees en él, es imposible que tu equipo crea en el camino que le muestras. Así que planea bien y organiza bien la estrategia a seguir; así tu equipo se sentirá seguro del rumbo que diriges. Confía en ti

6.- Nunca pierdas la flexibilidad ni la capacidad de recapacitar: No tengas miedo de cambiar el rumbo si la situación lo amerita. Para ello cuentas con un equipo que cree en ti.

7.- Delega y dirige: Si te rodeas del equipo adecuado y cada quien tiene un rol que desarrollar, entonces no tienes de que preocuparte. De lo contrario, ocúpate en encontrar la manera de capacitar a tu equipo lo mejor posible.

8.- Nunca pierdas el sentido del humor. El trabajo más duro se hacer llevadero en un ambiente alegre y simpático.