cuidado personal

Guía contra los errores del cuidado personal

Bigotito de Hitler, condición de colonia penetrante crónica, barba casi inexistente: No hay excusa para ninguno de estos errores garrafales.

  • Labios estilo desierto

El problema: Todo lo que sabes de los bálsamos labiales es que son brillo de labios con mal manejo de relaciones públicas, porque cuando empieza a hacer frío y el aire reseca, o cuando los expones demasiado al sol, tus labios se sienten y se ven como dos trozos de carne seca.
La solución: Encuentra el bálsamo adecuado para ti y aplícalo tantas veces como sea necesario.

  • Dedos con desastre

El problema: Los síntomas incluyen uñas mordidas y pellejitos en la punta de los dedos, y cutículas…

La solución: Necesitas algo más que sólo recortarte las uñas (difícil si eres de los que las mordisquean). Consiente un poco tus manos con un estuche de manicure y aplica una buena crema de manos cada día. También puedes optar por visitar nuestras sedes #OnlyForMen y disfrutar de nuestros servicios para el cuidado de las manos.

  • El asunto de los vellos atrapados

El problema:
Te afeitaste: ¡felicidades! Pero dejaste unos cuantos vellitos bien visibles, justo en la inaccesible zona subnasal. Cierto, la mayoría de los instrumentos para afeitar simplemente no llegan hasta ahí.

La solución:
¡Ve a la barbería! Deja que los expertos te ayuden a obtener una afeitada perfecto.

 

  • La invasión del pelo en pecho

El problema: Eres de los que tiene abundante pelo en pecho, ¡lo que está muy bien! Lo que ya no está tan bien es que se asome de manera impúdica por el cuello de tu camisa, porque la imagen remite a un tipo que descuida su apariencia o peor aún: la de un actor porno que descuida su apariencia.

La solución: Tienes que deshacerte del exceso de pelo, pero tampoco es necesario depilarlo por completo. Una maquinilla simple te sacará de problemas.

  • La barba medio vacía

El problema: Te afeitaste la barba desde el cuello hasta el submaxilar porque según tú, de esa manera se ve más limpia y profesional. ¿Quieres saber la verdad? En realidad parece que tus patillas se escabulleron y andan paseando por la parte de abajo de tu cara.

La solución: Aféitate por debajo de la manzana de Adán y luego usa una maquinilla en lo demás. Si quieres subir un nivel en estilo, pídele a tu barbero que recorte tu barba hasta que casi sea una sombra, hasta donde el cuello se une con la mandíbula.

  • La nube de colonia

El problema: Te gusta cómo huele tu colonia, así que decides que si un poco es bueno, más debe ser mejor. Qué raro que la gente prefiera usar las escaleras cuando ve que te diriges al elevador de la oficina.

La solución: 
Tienes que darte cuenta de que tu verdadero objetivo debe ser la sutileza. Empieza por una rociada ligera en las muñecas, y después frótalas a los lados de tu cuello. Si el aroma desaparece pronto, repite la operación.