Guía de Fotoprotección

Son muchos los dermatólogos quienes, a lo largo de estos años, nos han confesado que la única manera que tienen para disuadir a sus pacientes de tomar el sol sin precauciones es advertirles sobre el nefasto papel que la luz solar juega en el envejecimiento cutáneo. Ni el cáncer, ni las arrugas, ni las manchas, ni las incómodas quemaduras solares. Pero como bien sabes esta no es la única razón por la que deberías mostrar responsabilidad a la hora de no adoptar comportamientos de riesgo.

¿Qué entendemos por comportamientos de riesgo? Pues, por desgracia, no solo ir a la playa a las doce de la mañana en pleno agosto. Ahora que está tan de moda correr, has de saber que salir a correr durante media hora todos los días sin utilizar un fotoprotector supone una práctica muy poco saludable, utilizar una crema hidratante con un FPS 15 debería constituir ya una parte importante de tu rutina de cuidados.

El daño solar es lento e invisible y, si la incidencia del melanoma sigue aumentando año tras año, es porque estamos pagando hoy los comportamientos irresponsables de décadas pasadas. Nadie debería morir de cáncer de piel. Incluso cuando ya es demasiado tarde para prevenir, puede ser pronto para operar. Así que una última recomendación: échale un vistazo a tus lunares una vez al mes y comprueba que todo está en regla.

A estas alturas, suponemos que eres todo un experto en el mundo de la protección solar. Por si acaso, aquí tienes unos consejos extras.

¿Cuál es el máximo FPS que existe?

En todo el mundo está prohibido etiquetar un producto con un FPS mayor a 50. La explicación a este hecho es sencilla… si eres matemático. Pero lo expondremos de tal modo que hasta un niño de seis años pueda entenderlo. Ningún bloqueador solar protege al 100%. Por hablar con números, imagina que un producto con un FPS 15 bloquea 14 rayos solares y deja pasar el número 15. Eso significa que te otorga una protección del 93.3 %. Por lo mismo, una fórmula con un FPS 50 deja pasar tan solo el 2 % de los rayos UV. Y así podríamos seguir hasta el infinito, pero el margen de mejora es escaso y caeríamos en el terreno de la publicidad engañosa. En realidad, se necesitaría un FPS 1000 para absorber 99.9 % de las radiaciones pero el deterioro de la cosmeticidad y el empeoramiento de la tolerancia de la piel no compensarían los supuestos beneficios.